Es el campo geotérmico mas grande del hemisferio Sur, su nombre significa el viejo que llora y fue un lugar sagrado para los atacameños. Está situado a 4320 m de altitud sobre el nivel de mar rodeado de picos de mas de 6000 m.

Al amanecer es cuando se produce la mayor actividad, el vapor y el agua caliente afloran a la superficie formando manantiales tibios, calientes e hirvientes, géiseres, chorros continuos a nivel de suelo, emanación de gases en piscinas de agua burbujeante, piscinas de barro y fumarolas. En conjunto se dan mas de 500 manifestaciones termales.
La flora y la fauna no es muy variada, entre los animales que habitan esta zona se encuentran las vicuñas, las vizcachas, los ñandúes, las llamas y la gaviota andina. La planta mas abundante es la Paja brava, son pastos de color pardo.
Nos levantamos a las 4 de mañana para ver amanecer en los géiseres, la temperatura no acompañaba 18º bajo cero, confieso que nunca había soportado está temperatura y que hubo momentos en los que no sentía los dedos.
Paseamos entre géiseres, fumarolas y piscinas. Después de desayunar un chocolate caliente, que lo recuerdo como el mejor de mi vida, nos bañamos en una de las piscinas termales, para entonces ya había amanecido y la temperatura era mas agradable, 12º bajo cero.
De vuelta a San Pedro de Atacama disfrutamos del paisaje que no pudimos ver a la ida.
A pesar del madrugón y del frío mereció la pena.