
Tikal fue una de las ciudades mas importantes del mundo maya, estuvo habitada desde el 800 a.C. hasta el 900 d.C. su periodo de esplendor se produjo durante el s. III d.C. En esta época era un importante enclave cultural, comercial y religioso. Las cifras hablan por si solas de la envergadura de la ciudad, 4000 edificios entre palacios, templos, pirámides, juegos de pelota, estelas y altares, y una población de 100.000 personas.
En 1955 se declaró Parque Nacional, siendo el primero de Centroamérica y en 1979 el complejo arqueológico fue declarado Patrimonio de la Humanidad.
Al entrar en la ciudad lo primero que te encuentras en una Ceiba, árbol sagrado de los mayas porque sus ramas sujetan la cúpula celeste y sus raíces permiten la comunicación con el inframundo.
Los mayas pensaban que el mundo estaba formado por tres mundos, el cielo o mundo superior, sostenido por cuatro dioses, compuesto por 13 cielos, el mundo medio o lugar donde vivimos y el mundo inferior o inframundo que consta de 9 niveles y es donde habitan los muertos. El árbol de la Ceiba conecta los tres niveles.

Por otra parte para la cultura maya dos productos tienen mucha importancia, uno es el maíz y otro el cacao.
El maíz por estar presente en la creación narrada en el Popol Vuh, su libro sagrado. En un principio solo existía el agua y el cielo, los dioses creadores Gukumatz y Huracán crearon la tierra y la llenaron de selvas, ríos y animales, pero necesitaban criaturas que los venerasen así que crearon a seres de arcilla, éstos no tenían ni inteligencia ni sentimientos, eran incapaces de hablar y no honraban a los dioses, así que los destruyeron disolviéndolos en el agua. Crearon entonces seres de madera, éstos hablaban, comían, se reproducían, pero carecían de expresión, eran seres mediocres sin alma ni sentimientos, así que ignoraron por completo a los dioses, entonces sus creadores los ahogaron en el río.
Los dioses no cesaron en su empeño, amasaron maíz a su imagen y semejanza y crearon a los hombres, les dotaron de sentimientos y pensamientos, posteriormente crearon a sus esposas y los hombres en agradecimiento realizaron ceremonias religiosas en su honor.
El cacao se usaba en acontecimientos importantes, nacimientos, matrimonios, entierros y fiestas relacionadas con el ciclo del maíz, así como en los solsticios y en los equinoccios. Los sacerdotes preparaban la bebida añadiendo un poco de chile, canela maíz y vainilla. Las semillas de cacao se utilizaban como moneda.

Comenzamos a andar por la espesa vegetación de Tikal y llegamos al corazón de la misma, la Gran Plaza, donde se encuentran los templos mas emblemáticos, el Templo I o Pirámide del Gran Jaguar y el Templo II o Pirámide las máscaras, ambas pirámides coronadas por crestas talladas en alto relieve, en el interior del Templo II se encuentra una gran máscara tallada de mas de 3m.
Las pirámides coronadas por crestas talladas en piedra, tienen una doble función, por una parte se utilizaban para realizar rituales y sacrificios en los que participaban los reyes, la corte y los sacerdotes y por otra para enterrar a los monarcas.
La Gran Plaza sirve de nexo de unión entre la acrópolis norte y la central, ambas están compuestas por distintas construcciones realizadas en distintos niveles unidas por escalinatas, en estos complejos vivían los Reyes de Tikal.
Saliendo de la acrópolis central atravesamos la acrópolis sur y llegamos al llamado Mundo Perdido, es una gran pirámide, sin cresta en su cima, que servía de observatorio astronómico. Distintas estructuras cercanas marcan los ciclos de la Luna, del Sol, de Marte y de Venus.
Dejamos atrás el Mundo Perdido y tomamos la calzada que nos lleva al Templo IV o Pirámide de las dos cabezas de serpiente, es el templo mas grande y alto de todo el complejo.
Mientras subíamos a la pirámide por una escalera de madera empezó a caer una lluvia torrencial, esto hizo que las vistas desde la cima crearan un ambiente realmente mágico.
Con estas imágenes nos despidió Guatemala, un país que me sorprendió por su diversidad natural, arqueológica y cultural.