Es la ciudad más inglesa de Nueva Zelanda, el centro histórico es peatonal, muy tranquilo y solo rompe el silencio el sonido del tranvía. Los edificios coloniales se suceden, destacan el Canterbury Collage, reconvertido a día de hoy en un gran espacio dedicado al arte, y la Catedral.
Durante la primera quincena de marzo se celebra el Brust o festival de las flores, en distintos puntos de la ciudad se exponen grandes trabajos realizados todos con plantas, el centro floral que mas me gustó fue la alfombra realizada en el suelo de la catedral.
Durante la primera quincena de marzo se celebra el Brust o festival de las flores, en distintos puntos de la ciudad se exponen grandes trabajos realizados todos con plantas, el centro floral que mas me gustó fue la alfombra realizada en el suelo de la catedral.





