Abandonamos “el paraíso de Epupa” y nos dirigimos hacia el este para realizar la ruta sur del Parque Nacional de Etosha, ya en las mismas puertas del Parque disfrutamos del paisaje rocoso y de la cautela de las jirafas.
En Okakuejo nos habían comentado que lo mas probable es que no viéramos ningún animal, así que estaba contenta porque de repente llegó una manada de cebras, después llegaron al waterhole, dos elefantes machos, posteriormente, una manada de kudus, luego una de springbok, una de orix y por si esto no había sido suficiente llega una manada de elefantes, unos 20, los machos abren y cierran la manada y las hembras ocupan la parte central protegiendo a sus crías. El resto de animales les deja espacio y salen en estampida, sin duda son los amos.
En Halali por la noche vimos tres leopardos y dos rinocerontes. Lo más estremecedor fue escuchar el rugido de un león en el silencio de la noche.
Al amanecer salimos hacia Namutoni, lo primero que divisamos son dos leonas con sus cachorros y facoceros con sus crías.
Lo mas impactante fue observar el comportamiento de los elefantes cuando el elefante mas pequeño de toda la manada se cayó dentro de la poza, la madre dio la alarma, toda la manada dejo sitio a la matriarca que con mucha tranquilidad sacó al elefante del agua.
Lo mas impactante fue observar el comportamiento de los elefantes cuando el elefante mas pequeño de toda la manada se cayó dentro de la poza, la madre dio la alarma, toda la manada dejo sitio a la matriarca que con mucha tranquilidad sacó al elefante del agua.
La extensión del parque está cerca de los 23.000 Km cuadrados, el paisaje lo forman grandes extensiones de piedra y no hay demasiada vegetación. La planta mas abundante es la acacia espinosa o mopane parece imposible que en este erial de piedra y plantas espinosas puedan vivir tantos animales.


