
La capital del Reino Nabateo, muy poco se sabe hoy en día de los nabateos, eran un pueblo nómada que llegaron de Arabia en el siglo V a.C. se asentaron y fundaron su capital pensando en las rutas comerciales egipcias, fenicias, persas y griegas, su apogeo fue durante los siglos II y I a.C., posteriormente Trajano la anexionó al Imperio como una provincia dependiente de Roma en el 106 d.C. Hablaban árabe y arameo y en su sociedad no existían los esclavos.
Petra está esculpida sobre la piedra rosácea del Wadi Musa (Valle de Moisés), la ciudad tiene mas de 2.000 años. La leyenda cuenta que los Reyes Magos de Oriente adquirieron los presentes del niño Jesús aquí, ya que se comercializada con oro, incienso y mirra debido a que era lugar de paso de las caravanas procedentes de India y África, después de la conquista romana las rutas comerciales cambiaron y la ciudad cayó en el olvido hasta que se redescubrió en 1812.
En la entrada lo primero con lo que te encuentras son tres rocas, conocidas como los bloques de Djin (los espíritus), la tumba del Obelisco y la tumba de Triclinium.
Avanzas por el cañón del Siq, única entrada a la ciudad, el cañón mide 1,5 Km y su parte mas ancha 6 m, la paredes tienen aproximadamente una altura de 100 m, a lo largo de todo el recorrido está tallado un canal por el que llegaba agua a la ciudad, así mismo se intuyen figuras humanas y camellos ya que están erosionados por el paso del tiempo y de la acción del viento. Tras cruzar el estrecho paso te sorprende el Templo de Tesoro (Al khazneh), la típica foto de Petra que la has visto un millón de veces, pero cuando estás delante sorprende, por sus dimensiones 20 de largo por 40 m de alto, por su color rojizo , por la talla de las columnas corintias, por las divinidades nabateas talladas (Isistiqué) y por la cúpula central, que según una leyenda beduina alberga en su interior un tesoro, se cree que su construcción data del s.I d.C.
Siguiendo el camino se suceden las casas y las tumbas todas talladas en la arenisca (los colores van desde el azul, al verde, amarillo, rojos, ocres y naranjas), un verdadero espectáculo visual que te brinda la naturaleza, al final se encuentra el teatro romano. Siguiendo por la ciudad se contemplan las Tumbas Reales, la Tumba de la Seda, la Tumba Corintia y la Tumba del Palacio y se llega al centro antiguo de la ciudad nabatea, de aquí sale la calle de las columnas que termina en la puerta de Témenos, era el corazón comercial de la ciudad, pasada esta puerta se entraba en la zona sagrada donde está el Templo de Qasr al Bent, dedicado al dios Dushara, principal deidad nabatea.
Comienza la ascensión al Wadi al Deir, una caminata de mas de una hora con un sol de justicia y mas de 40º, así que subí en burro, lo mejor era no mirar hacia abajo y confiar en que el burro realizaba ese camino muchas veces al día. En la cima se encuentra el Monasterio, es prácticamente identico al Tesoro pero mas grande, dentro hay una estatua del Dios Dushara. Las vistas hacia el sur son el Monte Aarón y hacia el oeste el Wadi Arabah.