21 de enero de 2009

Xian


Final de la ruta de la seda, Xian fue capital de China durante 1100 años y la ciudad mas grande del mundo durante los siglos VII, VIII y IX vivían dos millones de personas y entonces se llamaba Cha’ang (Paz Eterna).
La ciudad antigua está amurallada, dicha muralla mide 12 m de altura, tiene 12 Km de perímetro y cuatro puertas, cada una orientada a un punto cardinal. La torre de la campana está situada en el cruce de las cuatro puertas de la ciudad, ésta se tocaba todos los días al amanecer y se abrían las puertas de la ciudad, hacia el oeste se encuentra la torre del tambor, éste se tocaba al anochecer para indicar que se cerraban las puertas. Desde esta torre se accede al barrio musulmán de minoría étnica Hui, sus orígenes son turcos y mongoles, físicamente son iguales que los Han y resulta curioso que esté reconocido como grupo étnico solo por ser musulmanes, el corazón del barrio es la mezquita Huajue Xiang, totalmente de estilo chino, no tiene minarete y hace las funciones de éste un templo de la época Ming, los jardines así como las estelas y el ambiente que se respira es más típico de un templo budista que de una mezquita, no así las calles adyacentes, típicas callejuelas con estructura de bazar llenas de puestos de comida y luces en el que se entremezclan todo un mundo de olores,…, esencias, inciensos, pinchos de cordero y dulces de hojaldre.



A las afueras de la cuidad se encuentra la Pagoda de la Oca Salvaje (s.VII) fue construida para guardar todos los textos sagrados budistas traducidos al chino, alrededor se encuentran distintos templos.



Pero Xian está asociado al nombre de Qin Shi Huangdi (Supremo creador del mundo), primer emperador de la dinastía Qin, en el 221 a.c. unifica China, la escritura, la moneda, sienta las bases de una organización burocrática que duraría 2000 años y comienza la construcción de la Gran Muralla, sin embargo, por lo que es mas conocido es por su celebre tumba y sus guerreros de terracota, es el sitio arqueológico mas impresionante de toda China, se emplearon 38 años en su construcción y se cree que trabajaron unas 700.000 personas.
Los guerreros están formados en posición de batalla a lo largo de tres fosas. La primera fosa es la mas espectacular, contiene 6000 figuras todas a tamaño natural, hay unas 700 figuras restauradas, se distinguen los rasgos étnicos diferentes, así como gran diversidad de peinados, bigotes, barbas y trajes.
La segunda fosa está sin abrir, se cree que hay unas 900 figuras y 90 carros. La tercera fosa es la de los militares de mayor rango y está formada por 70 figuras.
El emperador reposa a unos 1500m de su ejercito en una pirámide artificial de tierra de 90 m de altura, sus esposas y concubinas fueron ejecutadas y enterradas con él, debajo hay un palacio, pabellones y estancias oficiales con todo el ajuar, según los textos un lugar fantástico en el que se reprodujeron los ríos y el océano, por los que circulaba mercurio, en el techo se representaron las constelaciones con perlas y en el suelo se reprodujo la tierra con figuras de pájaros de oro, plata y árboles de jade.
La tumba del emperador no se ha abierto todavía ya que todos los guerreros eran policromados y al contacto con el aire perdieron el color en días, los estudios que se han realizado en la zona han detectado altos porcentajes de mercurio, así que todo indica que lo descrito en los textos podría ser real.



La ciudad actual es una sucesión de moles de cristal y hormigón, centros comerciales, cadenas de comida basura y chinos alienados consumiendo sin parar, se aprecian las distintas clases sociales y ya se ven obesos por las calles, había estado aquí hace 8 años y está todo muy cambiado.



De aquí a Pekín, última etapa del viaje.

12 de enero de 2009

Thianxhui


Llegamos a la última ciudad de la ruta de la seda en la provincia de Gansu, aquí se respira un ambiente rural, no hay grandes edificios y sobre todo se perciben ojos que te observan, mayores y niños te miran como si estuviesen viendo un marciano.

A las afueras se encuentran las Grutas budistas de Maijishan, es el cuarto complejo arqueológico de este tipo que hay en China, lo forman 194 grutas, 7.000 estatuas y 1.300 pinturas murales, construidas entre los siglos III A.C. y VI D.C.

El paisaje es realmente mágico, todas las grutas y estatuas están talladas alrededor de una colina que se va recorriendo entre plataformas y escaleras.

Después de una caminata por las colinas de Xiaolong llegamos a la Montaña de los Inmortales, allí se encuentran como incrustados en la roca una sucesión de templos budistas, confucionistas y taoístas.

El día ha sido realmente duro, habíamos dormido cuatro horas, dos en el tren y dos en el hotel, sin comer hasta las siete de tarde, pero ha merecido la pena todo, las grutas, el paisaje, el día nublado y a ratos lloviendo, la tranquilidad, la quietud, el silencio y la espiritualidad que se respira en los templos.





De aquí tren a Xian, es esta estación de tren vivimos una situación insólita para un occidental. La estación estaba llena de campesinos que iban a coger el tren hacia Sanghai para recolectar algodón, no había sitio para sentarse, algunos ocupaban varios asientos porque estaban dormidos, otros estaban sentados en el suelo mirándonos con cara de asombro. En un momento determinado la jefa de estación empieza a gritar y a pegar a la gente que estaba dormida para que se levantaran… cuando lo consiguió nos dijo la guía que ya podíamos sentarnos que nos habían hecho sitio para que estuviésemos cómodos. Después de presenciar la escena fuimos incapaces de sentarnos, nos dirigimos a una esquina de la estación para esperar el tren de pie, supongo que no entendieron el porque de nuestra actitud.

Cuando faltaban 40 minutos para coger nuestro tren la jefa de estación empezó a hacer filas por la distribución de asientos, cual es nuestra sorpresa cuando hace dos filas para los campesinos y una sola fila para nosotros, los seis guiris, y además nadie se podía poner en nuestra fila….. fuimos los primeros en salir al anden…. cualquiera le decía nada a la jefa de estación después de ver como se las gastaba.

6 de enero de 2009

Xining



Estamos en la provincia de Quingai, como ya conté en la crónica estaba previsto visitar el Monasterio de Labrang en la Preceptura Autónoma Tibetana de Gannan, pero el gobierno chino que está en todo por “nuestra seguridad y debido a los disturbios que había en la zona cerró el paso a todos los turistas”. Así que visitamos el Monasterio de Taer Si, los monjes pertenecen a la secta Gelukpa (gorros amarillos) , su líder adoptó el título de Dalai Lama que significa océano de sabiduría y tiene el poder político y religioso. Es una de las seis lamaserías mas grandes del mundo tibetano, la forman un conjunto de templos en el que destaca la sala de animales disecados, la cúpula cubierta en oro y sobre todo la sala de rezos, toda cubierta en tela y dispuestos en filas los cojines en los que los monjes realizan sus rezos, alrededor hay estatuas de Buda, bodhisattvas y fotos del Lama y del Panchen Lama.
Los bodhisattvas que acompañan a Buda son seres benditos que han aplazado su paso al Nirvana para ayudar a otros. El Lama es el de Monasterio y representa la reencarnación de Buda, cada monasterio tiene el suyo. El Panchen Lama es el jefe espiritual budista de mayor rango después del Dalai Lama.
Se pueden visitar las estancias del Dalai Lama actual, vivió de pequeño en este monasterio y las estancias del último Panchen Lama vivió en el monasterio hasta su muerte, el actual Panchen Lama, impuesto por China, vive en Pekín.
El ambiente invita a meditar cuando observas a los peregrinos tibetanos y mongoles nómadas con cara de felicidad, pómulos grandes y la piel castigada por el sol, las mujeres llevan las típicas trenzas hasta la cintura recogidas en la espada con cintas de colores y broches de plata. El fervor con el que giran los molinillos de oraciones (barkhor) o dan vueltas a los templos tirándose al suelo en cada paso sobrecoge, no así la actitud de los monjes, las mayoría no está haciendo nada y aprovechan la mínima oportunidad para hacer como que rezan.
Uno de los monjes que nos miraba con cara de asombro nos pedía un dólar o monedas extranjeras, le dimos distintas monedas de euro y luego hacía como que rezaba pero nos miraba de reojo y se sonreía.
Por el resto de la lamasería se ve a los monjes jóvenes con sus teléfonos móviles, montando en moto o en coche, hablando entre ellos o vigilando que no se hiciera ninguna foto (sin éxito), los monjes de mayor edad parecía que estaban concentrados rezando y meditando.
Una de las cosas mas curiosas y bonitas que se ve es la carroza de mantequilla de Yak (de la misma mantequilla que nos dieron en el desayuno y de la misma que están hechas las velas que hay en todo monasterio),esta se realiza para el festival de Moulam en el que se celebra la victoria de Buda ante sus enemigos y tiene lugar tres días antes de la celebración del Año Nuevo Tibetano, durante estos tres días hay rituales de purificación, rezos tibetanos y la procesión con la carroza realizada en mantequilla pintada, llena de figuras de distintos tamaños.



De aquí a Thianxhui en tren.